La Piel de tu Encuire

Elegir comprar un artículo de piel es una decisión importante, por un lado inviertes en calidad y por otro, es un material orgánico que requiere de ciertos cuidados para su mantenimiento.

La piel de tu bolso, como la tuya, envejece, se arruga e incluso le salen manchas. Todo ello forma parte de su vida y ahí está su encanto, es lo que hace que nuestro accesorio sea único y más bonito cada día.

Para poder usarlo el mayor tiempo posible, es necesario darle unos cuidados que contribuyan a su buen estado el mayor tiempo posible.

CUIDADOS  Y LIMPIEZA

Intenta que siempre esté guardado en una funda de tela que lo proteja del polvo y la humedad, así que mantenlo en un lugar seco. Dentro de las pieles hay diferentes tipos por lo que su limpieza no es igual. Si se trata de una piel de serraje, nobuk o ante, cepíllalo usando una esponja tipo Scotch Brite o un cepillo de cerdas finas, así levantarás los pelillos de ese tipo piel. Para pieles lisas pasa una gamuza de algodón que quite el polvo.

Si vas a guardarlo por mucho tiempo porque es un bolso que utilizas más en invierno que en verano, es bueno que lo rellenes con papel para así conservar su forma. Así que evita doblarlo o poner algo encima que lo pueda deformar.

NO DEBES

La exposición a la luz del sol de manera continuada o la lluvia perjudican la piel de tu accesorio. Si se moja, no utilices secadores pensando que así se quitará la mancha porque puede empeorar, pasa un paño de algodón. Puede ser que caigan otro tipo de líquido, ese tipo de mancha no se quita así que quedara sobre tu bolso como “una cicatriz”, ¡no pasa nada, seguirá molando!

No es piel viva que necesite hidratación así que no apliques cremas o limpiadores, sólo conseguirás agrietar la piel.

Si la mancha persiste puedes acudir a una tintorería especializada en limpieza de pieles o, puedes teñirlo de un color más oscuro.